Frases de Esperanza

La esperanza no es más que un charlatán que nos engaña continuamente; para mí no comenzó la felicidad hasta que la perdí. Chamfort.

¡Esperanza! Único remedio universal y barato para todos los males que el hombre sufre. Cowley.

La esperanza es el mejor médico que conozco. Alejandro Dumas.

Es necesario esperar siempre, cuando se desespera, y dudar, cuando se espera. G. Flaubert.

Esperar siempre denota un gran carácter. Floro.

El que vive esperando, morirá ayunando. Benjamin Franklin.

El sueño y la esperanza son los dos medios reconfortantes que la naturaleza concedió a la humanidad, para hacer soportables las miserias que padece. Federico el Grande.

La distancia da un especial encanto al paisaje. Campbell.

Donde la esperanza celebra un banquete, todos los hombres son huéspedes. Gascoigne.

Esperamos siempre; y en todas las cosas es preferible esperar que dudar. Porque ¿Quién es capaz de medir lo posible? Goethe.

Seguimos esperando, hasta cuando desesperamos. Remy de Gourmont.

El exceso de esperanza restringe tu actividad y aumenta tu disgusto cuando lo esperado no acontece. F. Guicciardini.

Las esperanzas son colores, son rayos refractando e hijas de las lágrimas; la verdad es el sol. Herder.

Todo le llega a quien sabe esperar. Longfellow.

Los castillos en el aire cuestan mucho de mantener. Lytton.

Un acre de tierra en el Middlesex vale más que un principado en Utopía. Macaulay.

La esperanza no es más que el sueño de los que están despiertos. M. Prior.

La esperanza no es más que el sueño de los que velan. Prior.

La pobreza y la esperanza son madre e hija. Mientras uno se entretiene con la hija, olvida a la madre. Jean Paul Richter.

La esperanza es un empréstito hecho a la felicidad. Rivarol.

La esperanza no es más que una candidatura para la suerte. Atienne.

La propia esperanza de ser una felicidad cuando va acompañada de la impaciencia. Ruskin.

La máxima felicidad de los mortales será siempre la esperanza. ¡La esperanza! L. Schefer.

Existen daltonistas espirituales, que no aciertan a distinguir el verde de la esperanza, del rojo de la felicidad. Von Shönthan.

La verdadera esperanza es rauda y vuela con alas de golondrina; crea dioses y reyes, y eleva al trono a las más humildes criaturas. Shakespeare.

La esperanza representa el único bien que es común a todos los hombres, e incluso los que no sienten ninguna todavía. Tales de Mileto.

La crédula esperanza alimenta la vida y dice constantemente que el mañana será mejor. Tibulo.

En la naturaleza existe una prodigiosa fuerza salvadora. Muchas veces nos ofrece un hermoso espectáculo de un cielo al atardecer, flameando como una promesa; es una estrella brillante que parece traernos un saludo de la vida pretérita, o el olor de una flor que habla de la primavera y la resurrección al espíritu oprimido, aportando esperanza y ánimo. Verena.

La esperanza es la mayor de todas nuestras locuras. A. de Vigny.

La esperanza es la fuente de todas nuestras cobardías. A. de Vigny.

Para el que dejó de tener esperanza la desesperación es un remedio. Virgilio.

La esperanza no abandona nunca al infeliz que la busca. Beaumont.

Donde la esperanza no existe, no puede existir el esfuerzo. Johnson.

Por falsa que sea la esperanza, sirve al menos para conducirnos al fin de nuestra vida por un camino agradable. Rochefocauld.

Este hombre padece una locura completa, porque siempre espera para no desesperar, y la vida se le escapa bajo la esperanza de gozar los bienes que se conquistan con tanta fatiga. Leonardo Da Vinci.

Hay personas que se parecen a los mendigos, pero la esperanza los hace ricos. Logau.

La esperanza es un buen desayuno, pero una mala cena. Bacon.

No pasa de ser un pobre ratón el que solamente conoce un agujero para escapar. Rollenhagen.

Para quienes la pobreza les caló los huesos, la esperanza supone una cataplasma confortable. Salvator Rosa.

No te lamentes si en la vida se te frustró alguna esperanza; equivale a haber temido un mal que, en definitiva, no te afectó. F. Rückert.

Las esperanzas se esfuman, una tras otra, pero el corazón sigue esperando siempre; las olas se persiguen y acaban por romperse, pero el mar no se agota. Las olas suben y bajan y en ello consiste la vida del mar: esperar un día tras otro, es la verdadera vida del corazón. F. Rückert.

Ya lo sabes; la esperanza es lo último que se pierde. Estoy seguro que estas frases sobre cómo alcanzar la esperanza, harán que reflexiones y estoy seguro que te transmitirán positivismo motivacional.